sábado, 26 de noviembre de 2016

LOS GRANDES LIBROS Y LOS BUENOS LIBROS.

Colección de los "Grandes Libros".
¿QUÉ SON LOS GRANDES LIBROS?

No es propiamente materia de este blog mas que colateralmente, pero dado que ya los he nombrado, dado que en última instancia deberían ser el fin último de todo lector que se precie y dado que de lectores y de cómo hacer que germinen es de lo que va este blog, pienso que debo escribir unas líneas sobre este asunto.

¿A qué se llama ­–sobre todo en el mundo anglosajón– “los grandes libros”?

Josef Pieper lo dice mejor que yo:

“Hay que decir aquí unas palabras, por ejemplo, acerca del experimento de los “grandes libros” emprendido hace años en los centros académicos de América, con lo que se alude a los libros que representan el “legado” desde Homero, pasando por Platón, Aristóteles, Virgilio, Plotino, Agustín, Tomás, Dante, hasta Shakespeare, Kant, Hegel, Goethe, Darwin, Dostoiewski y Sigmund Freud. Este experimento, llevado a cabo con la seriedad de una asombrosa imparcialidad, sobre el que con razón se puede polemizar en aspectos particulares, ha nacido de la preocupación y del firme propósito de que el propio tesoro recibido esté o pueda estar a disposición del Nuevo Continente, pudiendo de esta manera ser enseñado y aprendido.” (“Filosofía medieval y mundo moderno. Escolástica, figuras y problemas de la filosofía medieval”, 1973, Madrid, Rialp, pp.184-185.).

Se trata, por tanto, de las grandes obras de la Cultura Occidental, lo que se denomina vulgarmente “clásicos” (“lo mejor que ha sido pensado y dicho”, en frase de Matthew Arnold), obras que precisan de una preparación previa por razón de su profundidad y alcance.

Y para facilitar esta preparación –no solo intelectual, sino también estética–, se revela fundamental la lectura en la infancia y juventud, y específicamente la lectura de los “buenos libros”.


¿Y QUÉ  HAY DE LOS BUENOS LIBROS?

Algunos "Buenos Libros".
Es John Senior quien acuña este concepto. Senior fue un brillante profesor de clásicos y humanidades en la Universidad de Kansas que a principios de los 70 diseñó e impartió con dos colegas –Dennis Quinn y Frank Nelick– un influyente y breve Programa de Humanidades Integradas ("PHI") para estudiantes de primer año y segundo año. El PHI produjo muchos maestros, unos pocos agricultores, numerosos matrimonios y amistades y sobre todo, una ola de vocaciones religiosas y conversiones al catolicismo.

Acudo a él para explicarme:

“Las ideas seminales de Platón, Aristóteles, San Agustín y Santo Tomas germinan únicamente en un suelo saturado con imaginativas fábulas, cuentos de hadas, historias, rimas y aventuras: los cientos de libros de Grimm, Andersen, Stevenson, Dickens, Scott, Dumas y el resto”.

(…)

 “Una razón más importante para leer los buenos libros que figuran aquí, y para leerlos preferentemente cuando se es joven, es preparar a la imaginación y al intelecto para las ideas más elevadas de los grandes libros. No es un comentario frívolo decir que una persona que haya tomado contacto en su infancia con las rimas y los ritmos de las rimas y pareados infantiles también ha cultivado los sentidos y la mente para la lectura de Shakespeare”.


A este propósito, Senior elaboró una lista de varios cientos de “buenos libros”, lista que se recoge en un apéndice final de su libro “La muerte de la Cultura Occidental” (todavía no traducido al castellano). En la lista se agrupan los libros  por niveles de lectura de acuerdo a las etapas de crecimiento y desarrollo, pero como toda selección necesariamente es incompleta y parcial; el mismo Senior apunta que "casi todos los autores (de la lista) han escrito muchos libros, algunos tan buenos como los dados; y sin duda hay autores de cierta importancia que accidentalmente pueden quedar fuera". En todo caso se trata de una buena referencia que, en palabras del propio Senior, no pretende ser más que una guía de apoyo para padres y educadores; a mí particularmente me ha ayudado mucho.




9 comentarios:

  1. Natalia Sanmartin Fenollera28 de noviembre de 2016, 0:38

    Sí, yo polemizo un poco "con razón", como dice Pieper. Polemizo con la idea de incluir en una misma lista a Virgilio, a Santo Tomás...y a Freud. Me duelen los ojos con solo verlo. Pero son críticas particulares; lo que inició Adler y sus colegas permite a cualquiera poder completar una gran biblioteca en la que leer y releer tesoros durante toda una vida. Y Senior creó la escalera para poder coger los volúmenes de los estantes superiores. Sin los buenos libros no se llega a los grandes libros.

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  2. Cierto, tengo la misma opinión, faltan algunos y sobran otros. En todo caso, algo que debe destacarse al respecto de esta iniciativa de Adler y Hutchins en la U. de Chicago, fue su sonoro fracaso, y no por cierto a causa de los libros –aún cuando algunos puedan con razón se discutidos-, sino por la incapacidad de los estudiantes para sacar provecho al programa. En palabras del propio Senior, las semillas eran buenas pero el terreno cultural estaba agotado.

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  3. Natalia Sanmartin Fenollera28 de noviembre de 2016, 7:28

    La tierra baldía, que diría Eliot. Y en ese momento no era todavía lo que es ahora. Adler y Hutchins se las vieron con los años 50 y Senior con los 70, pero aquello no era esto. Cuando presentaron el proyecto, la recopilación, creo que Hutchins lo definió como "un acto de piedad". No creo que se pueda expresar mejor.

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  4. Hablando de libros, padres e hijos, me viene a la cabezota lo que decia un escritor argentino: "Yo escribo libros que puedan ser leidos por mis hijos." Y tenia 12. Y parece que le fue bien. Se dice que fue traducido a mas de 55 idiomas. Que son mas de 80 millones las impresiones sumando las tiradas de todos sus titulos. Y la verdad que sus libros son magnificos. Tienen esa capacidad de hechar nafta encima la pequeña llama que tienen las personas nobles dentro de su corazon. Incendiario. Libros que se hacen amar. Libros de los que guardo enseñanzas y aroma grato en el anaquel de la memoria. Y sin embargo... no creo que nunca aparezcan sus libros en las listas de los anglosajones. Son libros que sepultados bajo la piedra.

    Si va a continuar el blog seria un lindo desafia acercar a los padres que buscan "algo mas" para sus hijos algo de esos libros y autores que estan bajo la piedra.

    Desde el fin del mundo... Saludos cordiales.

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  5. Espero poder comentar alguno de esos libros "que están bajo la piedra", como dice usted.
    Nada me gustaría más que hablar de libros "que se hacen amar". Espero coincidir con usted en esto algún día.

    Un cordial saludo.

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    Respuestas
    1. Yo empeze por "Valle negro", Segui por "Desierto de piedra", "Alegre". Hasta llegar a "Flor de durazno". La primera ya era culpable de una profunda puñalada en el corazon. Y esa "flor..." termino de matarme, de matar muchas cosas malas que habia en mi alma. Y hacer nacer, o "despertar", infinidad de cosas buenas, gustos, deleites, y un enamoramiento tan solido y bien basado, que muchos años despues sigue cimentando el edificio de mi formacion, de mi alma.

      Si despues de cerrar la ultima pagina fue bueno el libro es muy posible que uno sienta la avanzada de una legion de emociones y el acero frio de la infateria de las lagrimas. A lo que uno tontamente busca reprimir. Esas cosas me hicieron sentir "Valle negro" y "Flor...", en extremo.

      Emocion... emocion de alegria. Gozo. Compatible con el del que habla S.Pablo. Evangelico. Autentico. Trascendente.

      Y si... di a gracias a Dios cuando encontre esos libros.

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    2. Sin duda Hugo Wast es un escritor Argentino que vale oro. En sus libros nunca falta la piedad cristiana. Católico muy conservador, deja mensajes muy contundentes. Su forma de escribir es fascinante, te mantiene en vela hasta el final. Muy recomendable

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