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La vida de Juana de Arco, tríptico de Anton Hermann Stilke (1803-1860) |
«Flor de coraje francés, de caridad francesa, de santidad francesa. La hija de Lorena a la que ninguna iguala.»
Charles Péguy
Santa Juana es muchas cosas y una
sola. Es múltiple en su unicidad, pues ella es santa y nada más haría falta, pero aquello que también nos parece que
es, aquellas pequeñas cosas que destacan unos y otros, aquí y allá, y que
no hacen más que enriquecer la visión de lo que es realmente, son retazos o destellos de esa santidad
que le es propia. Dentro de esta condición trascendente y gloriosa, Juana es
heroína, sí, pero este es un estado transitorio que fluye, como el agua fresca
de un torrente, al mar inmenso de su santidad. Gotas en un océano, sí, pero
gotas maravillosas.
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Juana de Arco de Jules Bastien-Lepage (1848–1884). |
Entre otras muchas cosas, Juana es un
poderoso símbolo de la virtud. Las múltiples resurrecciones y transformaciones
de Juana de Arco a lo largo del tiempo nos muestran cuán vigorosa es la
necesidad que sentimos de ella, pero también nos enseñan cuán crucial es
definirla justamente como lo que es y será siempre, aquello para lo que
fue hecha, para lo que todos somos hechos… su santidad, pues no ha resultado
extraño encontrar reivindicaciones de nuestra santa injustas, extraviadas y
llenas de impostura (como dice Chesterton con agudeza: “Shakespeare
desafortunadamente la representó como una mujer aventurera; Voltaire, como algo
indescriptible; Lord Byron dijo era una fanática; y Bernard Shaw que era una
protestante progresista, inspiradora del mundo moderno.” ¡Qué desatino!).
Así que no me encontrarán aquí hablando de los
libros de Voltaire o Shaw, sino que trataré de mostrar, con leves trazas, lo que
otros hombres, en inspiradas y más hermosas líneas, hicieron en su memoria, e intentaré que tales referencias sean fieles a aquello que acabamos de
decir, a la Juana verdadera, a Santa Juana de Arco, la doncella de Orleans, aquella que entregó su cuerpo a la ceniza como imagen y ejemplo de fidelidad y amor a Dios.
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Santa Juana entra victoriosa en Orleans de Lionel Royer (1852-1926). |
Lejos de ocultar la realidad
histórica de Juana de Arco, estos bosquejos literarios revelarán a los
niños mucho más de esa realidad comentada que aquello que pueda determinarse a partir de
los secos y desnudos hechos de las crónicas y los ensayos históricos. Porque
Santa Juana, como otros grandes personajes, no solo trasciende su historia,
sino que, de igual forma, trasciende la Historia.
Sin duda Dios eligió a Juana
–sencilla y humilde niña de la campiña francesa– como hizo con otros
desamparados, humildes y perseguidos, con otros pequeños hombres, mujeres y
niños, actuando a su través: per fragilem sexum et innocentem
aetatem. Sabemos que Dios usa a los débiles para confundir a los fuertes y
Juana es ejemplo de ello. Así que no me cabe duda de su bondad como modelo para
nuestros hijos.
Y comenzamos por nuestro primer libro, la Juana de Arco de Louis-Maurice Boutet de Monvel, un icono en el mundo de la literatura infantil, considerado por algunos
como el primer álbum ilustrado moderno.
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Carátula del libro, editado por vez primera en 1896. |
Por la forma en que Boutet de Monvel
cuenta cómo concibió el libro, podríamos decir que recibió un impulso exterior,
extraño y extraordinario, casi divino: “la idea me vino como un destello,
como una inspiración. Mis editores me pidieron otro libro para niños; no tenía
nada en mente. Un día, mientras cruzaba las Tullerías, me encontré de repente
con la pequeña estatua de Frémiet, a la entrada de la calle de las Pirámides, y
cuando miré a Juana de Arco, tuve mi tema. Es extraño, ¿no es eso? Nadie había
pensado en hacer un libro de este tipo antes”.
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Batalla de Patay ("Cabalgando sin temor contra los ingleses"). Acuarela de Boutet de Monvel (1850-1913). |
El caso es que tan divina
inspiración se tradujo en un libro excepcional. A través de cuarenta y cinco
frescas y luminosas acuarelas, Boutet de Monvel recogió de forma amena y
espectacular la vida de la santa; el libro es una celebración de lo femenino,
de lo religioso, de lo épico y de lo patriótico. Fácil de leer, fresco y
estimulante como una mañana de verano, el álbum gustará a los niños y cautivará
su imaginación. El libro ha sido recientemente editado en castellano por Thule Ediciones y puede ser leído por niños de 11 años en adelante.
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Las visiones. Ilustración del libro de Louis Maurice Boutet de Monvel (1850-1913). |
El americano y escéptico Mark Twain
también se sintió atraído por Juana y traslució esta fascinación en un libro
valioso y nada beligerante con lo religioso, Personal Recollections of Joan of Arc, by the Sieur Louis de Conte, de 1896, titulada en castellano, llanamente, como Juana de Arco. Difícilmente puede uno aproximarse
a Santa Juana y prescindir de la mística, y Twain ciertamente no lo hace. El
libro presenta las memorias de un paje de la santa, amigo de su infancia que, siendo una de las
pocas personas de su pueblo que puede escribir, la acompaña durante todo su
periplo hasta su muerte. Así, el autor establece una sola voz que, como testigo
directo, puede contar la historia completa de la vida breve y milagrosa de la doncella de Orleans. Como sería de esperar, la maestría de Mark Twain da al relato
la agilidad y facilidad de lectura acostumbradas en este autor.
Curiosamente, este era el libro que
mas gustaba a Twain, que llegó a decir: “Me ha dado siete veces más
satisfacción que cualquiera de los otros. Doce años de preparación y dos de
escritura. Los otros no necesitaban preparación y no la tuvieron”. Twain
se documentó muy bien. Viajó a Francia y leyó las actas, tanto del Proceso de
condena, cuanto del Proceso de rehabilitación que lavó su nombre y condujo a
su beatificación (1909) y canonización (1920).
Juana impactó extraordinariamente en Mark Twain –lo que no tiene nada de particular, cualquiera que se acerque a la santa no quedará indiferente–; este llegó a decir de ella que era “la Maravilla de las Edades”, “pura de mente y de corazón, en sus palabras, en su espíritu, en sus acciones” y “la persona más extraordinaria que ha producido jamás la raza humana”. Y todo ello, a pesar del conocido escepticismo del escritor y su ácida y despectiva actitud hacia lo religioso; de hecho dejó escrito que “tenía una fe infantil en el origen celestial de sus visiones”, y comó no, ¿qué otra fe, si no es una fe infantil, es una fe verdadera? Sin embargo, no sabemos si finalmente Santa Juana condujo a Twain hacia la senda de la Verdad, ya que los últimos momentos de un hombre son insondables (Twain murió un año antes de la beatificación de la Santa). En todo caso, su libro es magnífico, respetuoso y veraz. Aunque el libro ha sido editado en numerosas ocasiones y por distintas editoriales, recientemente ha sido publicado por Homolegens y Palabra, y puede ser leído de los 13 o 14 años en adelante.
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Juana de Arco de John Everet Millais (1829-1896) y Juana de Arco de Dante Gabriel Rossetti (1828-1882). |
Pensemos que Santa Juana es un
tesoro que mostrar a los niños: fue piadosa, fiel a Dios, guerrera y campesina,
humilde y franca, audaz y fresca, lúcida y firme, transparente en su intención
y corazón, cristiana, heroica y santa, ¿qué más se puede pedir, que más se
puede dar? Ella nos dio su vida y su corazón (aquel que el verdugo qué buscaba
deshacerse de sus cenizas, encontró sin quemar y todavía sangrando). Nosotros
podemos hacer que nuestros hijos la conozcan dándoles a leer estos libros, pues son
buena muestra de su vida ejemplar. Que los lean, que los lean…
Maravilloso, Miguel. Y precioso el libro de Boutet
ResponderEliminarMuchas gracias, me alegro que le guste.
EliminarQue Dios le bendiga, don Miguel +
ResponderEliminarAgradecido Fray Cesareo y que Dios le bendiga usted también.
EliminarGenial.
ResponderEliminarMuchas gracias Francisco. Me alegro que le haya gustado.
EliminarExelente Miguel!! Que gran Santa tienen los niños para imitar en virtudes.
ResponderEliminarCuánto cuesta en Argentina conseguir los libros, vayan preparando con container de libros para enviar al otro lado del charco jeje.
Un abrazo. Adelante!!
Enzo
Si pudiera hacer lo del container, no le quepa duda de que lo haría.
Eliminar!Ánimo, Euge¡
Un saludo y muchas gracias por sus comentarios.
Encontré (yo no la conocía) una página para comprar libros on line con envíos gratis a gran cantidad de países, los precios algunos son buenos otros un poco elevados pero hay libros que en Argentina no se consiguen. Por lo que estuve viendo internet (para ver qué tan confiable es el sitio, si llegan los envíos, etc) el sitio es muy confiable, si bien los envíos pueden tardar hasta 30 días o más, depende del país de destino. Por ejemplo Argentina dice 15 días pero a algunos les ha tardado mucho más.
EliminarYo no puedo recomendarlo hasta que me llegue el libro (El libro azul de los cuentos de hadas de Andrew Lang II) que compré la semana pasada, entonces les cuento. Pero si alguien se quiere "arriesgar" como yo jeje, les dejo la página:
https://www.bookdepository.com/
Saludos.
Enzo
Me alegro mucho Enzo, solo lamento la espera.
EliminarUn saludo cordial.
Excelente Miguel, una santa la cual siempre generó en mí curiosidad por su vida y obra. Ahora te pregunto, ¿tenes algún comentario respecto del libro que escribió H. Belloc sobre ella?
ResponderEliminarMuchas gracias, y espero que sigas guiando nuestras lecturas con tanta elocuencia.
Saludos.
No lo he leído, pero las referencias que tengo son buenas. Se dice que resulta de fácil lectura y desde luego no puede sospecharse de ningún tipo de sesgo, sabiendo quien es el autor. Ha llegado a mis oídos su comienzo, que me parece magnífico, creo que es algo así:
Eliminar“Hace más de quinientos años reinaba en Francia un rey viejo y loco que tenía por esposa a una cortesana alemana y ligera de cascos que se burlaba de él.”
Con un inicio así no puede ser malo el libro.
Saludos.
Hay muchos santos y santas jóvenes,algunos tan perfectos que no parecen humanos
ResponderEliminarcelebro estoy volando de gozo por haber hallado su escrito,Dios lo bendiga Don Miguel
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